sábado, 17 de mayo de 2008

Desvanecencia

- hermosa foto de algún Campo Santo por Araceli C. -

Me desvanezco en la levedad del medio inocuo de mi conciencia.
Y mientras palpita el llanto sereno de mi silencio, se arropa en el canto callado de mi austero delirio.

Me perturba el vacío que rellena mis recovecos huecos de prolongada indecencia.
Se agita mi yo guardián, el de mi propio martirio.

Me retuerzo de dolor indoloro cuando me baño en tus lágrimas secas, llenas de pesar y de razón sincera. Esa que adoro, esa que quema.

Y lloro también tinieblas, para compartir castigo.

Desaparece de mí una parte cuando bebo tu ausencia; tan fría, tan sierva de esta soledad inquieta.

Me escondo, me quedo, me voy, me pierdo, me ignoro. Y en el silencio...
Me desvanezco.

viernes, 16 de mayo de 2008

gélidos destellos

Es duro verme reflajada en el brillo de tus ojos tras gélidos destellos de incertidumbre. Yo misma y mis porqués, de nuevo sin tregua en tus desvelos y en mis razones sin peso. Primarios instintos que, en uno de tus parpadeos, llegan a desarmarme sin advertir mis tristezas.

Tan precavida fui siempre que jamás tropecé, pues antes de dar un paso en falso preferí la inmovilidad perpleja de la cobardía indolora e insípida. Me acostumbré a callar lo inviable y a mostrar falsa indeferencia para escudarme. Seguí librando batallas a salvo tras mi coraza. Hipotética sensación la mía que, en peristáltico vaivén de actitudes, me llevó a la rendición pactada en el campo de tus virtudes.

jueves, 15 de mayo de 2008

rugidos de dolor

- La Tierra fotografiada por el Apollo 11 desde el Mar de Smyth de la Luna -

Sufres, tiemblas, ruges, te agitas, te quejas... Lloras a mares. Enloqueces. Te abandonas al devenir de la física catastrófica y castigándonos nos adviertes. Maternal legado no pensante, de tosca sangre caliente y trazos imperfectos, que sin quererlo, devuelves a ciegas los golpes que la deliberación humana te propina desde otras esferas bien distintas a la tuya.

Que el pueblo llano no sabe de tus placas tectónicas y sus sísmicos abatares, ni de tus aguas desmedidas, ni de tu sol de sequía. Pero tampoco quisera saber de oscuras pruebas nucleares, ni de fuego en los bosques, ni de basura en los mares, ni de calentamientos globales.

Se completa la absurda cadena de desafíos, que incita al infortunio de inocentes y gesta el sufrimiento mortífero entre, a menudo, los más desvalidos.

Tantos mundos orbitando y sólo uno donde vivir, sólo uno que compartir, sólo uno que cuidar, sólo uno por el que existir. Tan sólo tú, desquiciada y hermosa Madre, tan sólo tú.

Esos días...

Esos días que son para hablar, para regalar gestos, para dar el alma en cada sílaba; para entregarnos llorando o con la sonrisa. Para ser y abrirnos a la luz de la mirada que nos quiera acoger en los aposentos tranquilos de sus destellos y encantos. Para darnos a entender y ser entendidos; comprendidos al amparo apaciguante de los cómplices latidos de ese corazón espectante de vida.
Esos días de mañanas serenas y tardes luminosas son los que busco entre sueños de oscuras noches y madrugadas de ténues orillas.

miércoles, 30 de abril de 2008

A veces...

A veces tengo la capacidad sinestésica de distinguir cada una de las partículas del aire que en él se mueven, de ver en qué dirección se dirigen, de notar sus roces en mi piel de forma inmediata y constante.

A veces intuyo la lluvia, su llegada y partida; su música incesante, sus aleatorios colores; el número completo de chapoteos que cada una de sus gotas producen en los charcos cercanos.
A veces escucho el mar, su lenguaje extraño; el movimiento de las mareas, el rumor de su fuerza impetuosa. Y noto en mi cara la brisa oceánica que sólo se deja sentir más allá del último acantilado oeste.
A veces noto el magnetismo de los grandes polos tirando de mí, la gravedad ejercida por mi propio cuerpo, que me ancla a mi sitio; el calor de la lava gestante de La Tierra bajo mis pies.

A veces noto presencias de personas que ya se fueron. Me miran, me observan, me sonríen... y se van. A veces me traen aromas, consejos, compañía, silencio... A veces vienen a mí en sueños para sonreírme de nuevo y volver a marcharse.

A veces percibo esa especie de somnolentes pasajes para conocer tan insignificantes detalles de mi entorno, esos que casi nadie se para a observar, esos que casi nadie sabe que existen, esos que a casi nadie le importan.

domingo, 27 de abril de 2008

Tal vez... hoy

Fenómeno de pilar solar en el Lago Tahoe, Nevada.

Tal vez hoy sea un día de esos para no pensar demasiado, para dejarte llevar por la bella vida que te envuelve y que tan feliz hace a seres como yo. Para darte a la brisa que te roce, sin apremios ni prisas; ni ganas de saberlo todo. Para endulzar el aire con tus aromas y moldear el espacio-tiempo con tus formas y la armonía de tu sola presencia.

Tal vez hoy, como premisa, debamos dar gracias con la misma fuerza que nuestros caminos cruzaron sendas y nuestros labios se brindaron las primeras palabras... Por ser y estar, en cuerpo y alma, orbitando en el mismo universo.

sólo soy

Sólo soy una mujer. Me conmuevo con facilidad, tanto que a veces me siento vana, hasta vulgar. No es algo planeado, pues quién pretendería como cometido huir del mundo perceptible a golpe de grito silencioso.

Curiosamente, con facilidad dicen también que conmuevo cuando cuento historias. Seguramente las cuento para mí misma, tal vez para marcar ciertos instantes, momentos que no quiero dejar colgados en el olvido indiferente de mi mente viajera e inestable. Será mi forma de aparentar entereza y control de emociones varias.

Pero... lo cierto, es que me siento como una inocente niña en vías de la inexperta adolescente que fui. Como si una ambigua vuelta atrás visionaria de cambios prevaleciese en mi persona, arrebatándome a veces la coherencia, el sentido práctico de la vida y el dominio de mi yo consciente.

Prometo ir hacia adelante, aunque el infortunio y el desatino empiecen tapándome los oídos, vendándome los ojos... Y acaben tristemente amordazándome a veces.

Realmente, creo que siempre supe mis puntos débiles, mis defectos; a veces disfrazados de absurdas virtudes. Mostrarlos nunca fue motivo para dar rienda suelta al asomo de mis grandes miedos... Hasta ahora, supongo.

jueves, 10 de abril de 2008

en el lago

Foto: Mauro 2004 - Lago Nasser, Egipto.

Yo también me siento errante, de paso lento y desalentado; de pisadas hundidas en el fango de un infortunio inciertamente constante. Parece que no me importe vivir en este estanque de inseguridades, manchada por los lodos de los bajos fondos del lago de mis temores. Aún así, mi alma vagabundea por los silencios de mi propia mente ausente de lógica, y se pierde sin encontrarse.

Doloria, cansada, perdida, loca, callada, tal vez sola... Removeré los arbustos de mi conciencia dormida con el eco de tus palabras resonantes en mis haberes, para encontrar el nuevo camino de nuevo, si de nuevo lo hubiere.

Ajusticiada en boca de cualquiera que se crea en su sano juico de juzgarme, abriré senda entre la maleza del tiempo que me toque respirar. Inhalaré vacío si hace falta, como ahora, cuando cada bocanada duele como aquella primera que di cuando vine desnuda, pequeña, sin nada.

Y si acabo persiguiendo las miradas que se pierdan a mi paso, queriendo encontrar si acaso la dignidad que me falte, bríndame la tuya siempre, aunque me hayas olvidado.

miércoles, 2 de abril de 2008

¿...Me pregunto...?

Preguntas sobre preguntas de respuestas ausentes en tardes deliverantes y noches de insomnio inquietas. Vísperas de mañanas de luz cegante y desconsolado desvarío de ideas perturbadoras, impotentes ante la locura incurable que tan confiadamente dejamos pasear a nuestro lado.
Me pregunto por qué el fuerte tan fuerte se siente ante cualquiera que esté un peldaño por debajo. Por qué abusa del débil, cuando más indefenso este se halla y cuando menos resistencia puede ejercer. Por qué desea el aplauso de sus seguidores cerebros huecos... Atajo de cobardes sin honor ni honra, ni lealtad humana; ni principios, ni sueños. Ni verdad, ni inocencia, ni conciencia cuerda habitan sus mentes corruptas, sólo odio y prepotencia; sólo la sucia guerra de su sucia indecencia.

jueves, 20 de marzo de 2008

equinoccio de primavera

Ruinas del templo de Dzibitzaltún (Mexico), famosas por el espectáculo natural del recibimiento del sol en el equinoccio de primavera.

Una extraña sensación cálida y luminosa invade ya nuestras vidas. Esa cierta actitud activa y vivaracha que, normalmente se ausenta en invierno, se apodera de nosotros de una forma claramente perceptible en nuestro estado físico y emocional. Renovación que agudiza los sentidos con la luz y los aromas de nuestro entorno natural. La flora cambia considerablemente y la fauna se deja ver mayormente. Los días son más largos y de nuevo, comienza otro ciclo.

Llegó el equinoccio de primavera, llamado también primer punto de Aries o equinoccio vernal. Casi todas las culturas poseen cierto culto a este fenómeno, como renacer y renovación natural.
Se denomina equinoccio a cada uno de los dos puntos de la esfera celeste en los que la eclíptica (plano que contiene la órbita de La Tierra alrededor del Sol, y también, la línea aparentemente recorrida por el sol a lo largo de un año) corta al ecuador terreste. Durante los equinoccios el Sol está situado en el plano del ecuador terrestre, donde alcanza el cenit (intersección entre la vertical del observador y la esfera terrestre). El paralelo de declinación del Sol y el ecuador celeste coinciden, por lo que la noche y el día tienen la misma duración en todo el mundo. La palabra equinoccio viene del latín, significa "noche igual".

Para los mayas, el equinoccio de primavera representaba una fecha en la que podían demostrar sus conocimientos de astronomía, matemáticas, cronología, geometría. religión... Es por eso que en la puesta del sol de cada 21 de marzo, en la Pirámide de Kukulcan o castillo de Chichén Itza, se produce una proyección serpentina de siete triángulos de luz invertidos, como resultado de la sombra de las nueve plataformas del edificio. La idea conceptual expresada durante la celebración del equinoccio, se centra en la ejecución de la siembra, símbolo de comienzo y fertilización de la tierra.

Como nota curiosa, decir que actualmente, ninguno de los equinoccios se encuentra en la constelación que los nombra. Debido a la precesión (cambio de direccion del eje terrestre), el primer punto de Aries está en Piscis, y el primer punto de Libra se halla en Virgo.

miércoles, 19 de marzo de 2008

...Y así me sostengo

Amanecer en La Albufera de Valencia

Bebo el silencio en tu ausencia. A veces hasta lo invento para encontrarte. Y así me emborracho, con tu nombre mojándome los labios para emprender mi viaje.

En barca de remos tardíos me alejo desarmando la lógica. La empapo de misterio, de anhelos soñados, de cercanas verdades que endulzan y también amargan mi existencia. Sin yo quererlo, sin yo buscarlo me adentro en lo desconocido de mi yo más lejano, de tu tú más inmenso.

Despesperación, esperanza, soledad, ternura, miedo... Mezclo, remuevo, tomo en caliente y mastico los grumos de tu vacío sereno, para proseguir mi marcha inocua en este lago de incertidumbres certeras. Y así me alimento, de nuevo con tu nombre rozándome la lengua, bajando por mi garganta como nudos de enredado silencio.

...Y así me sostengo, no sé si justa, no sé si cierta; pero de nuevo buscando el horizonte de otra mañana risueña.


jueves, 13 de marzo de 2008

De sendas, caminos, palabras...

Nuevo día. Lo sé: augurio de pasos en falso, tal vez. Pero no por ello pretendo quedar inmóvil, aunque eso sea lo que inspire mi rostro pálido y mis pies perezosos. Jamás andar fue algo tan simbólico, tan quieto, tan parado y a la vez, tan inevitable y cierto. Una extraña inercia me empuja a avanzar de nuevo; pero me siento lenta, pasiva, espectante... Como quien espera sobre su cuello el filo de un sable.

Prosigo, como tardía soñadora prendida de sueños abstractos. Como a un minuto constantemente distante de mi objetivo. Albergo tanto buscado, que percibo difusa la esencia de mi búsqueda. Sendas sendas y un destino: el mío, que presumiblemente parece estático y tristemente ególatra y sombrío. Normal que me juzguen mis enemigos, que me castiguen con sus afiladas lenguas, que me acusen y condenen sin juicio... Al fin y al cabo qué soy yo para ellos, tan sólo una piedra en su zapato, una injusta parada en su camino. Pero si escucho en tus labios chasquidos de frases vanas e ignoro que van conmigo, será que también yo tengo alma... ¿Será ese mi delito?

Vocablos. Palabras que son palabras; el viento se las lleva tal y como las desata. Siempre me quedan tus trazos para colgar mis miradas, tan bellos como las brumas que nos enturbian el alba; tan ciertos como mis horas tan lentamente contadas.

(foto: Senda del Oso, Asturias)

martes, 11 de marzo de 2008

heridas de la memoria

Hasta los tristes aniversarios parecen pasar de moda. Hasta la memoria cree perderse para dar paso a la cura de heridas abiertas al pasado, destinadas a la eternidad.
Preciado regalo llamado vida. Ansia de ser en paz, armonía, democracia. Derecho de los derechos, tan a menudo vulnerado impunemente.
Se revuelven las entrañas del cuerdo pensador, que recuerda dañando su espíritu bohemio a golpe de espanto, a cambio de no atrofiar su mente despierta con el paso de los días, con sus noches de insomnio.
Los que marcharon quedaron con nosotros para siempre, y los que quedaron se fueron en parte... a ninguna parte.

lunes, 10 de marzo de 2008

felina

Como si todos mis sentidos se agudizaran. Como si fuera yo la reina ante la plena densidad del medio natural que me rodea. Así me siento: hábil, veloz, segura, fuerte, ágil depredadora. Soñadora de grandes latitudes aromatizadas de manzanilla fresca. Implacable cazadora, de caricias desgarradoras... Pero realmente soy pequeña, extraña, volátil, sensible. Visible. Tan vulnerable a estímulos antes ajenos para mi lado oculto, que mostrarme tal y como soy, para siempre podría exterminarme.

Nuestro Lince Ibérico, lamentablemente en constante peligro de extinción.

Tal vez por eso acabo escurridiza entre la maleza agreste de mi entorno frondosamente desaliñado, para literalmente, acabar subiéndome por las ramas.

SUEÑOS

Mucho café... Bueno, no tanto. Jornada electoral y alguna cosilla más bien deliveradamente estresante. Sin quererlo, eso se ha ocupado de mantenerme con cierto punto inquieto durante parte del día y despierta, de una forma cuasi mecánica, a estas horas de la madrugada.

Ando indagando un poco de televisión educativa (que casi siempre surge a estas horas, paradógicamente); uno de mis programas favoritos.

¡Qué gracia! Hablan de sueños, de esas vivencias que tenemos cuando estamos dormidos. "Juegos mentales" los llaman, curioso término. Uno específico: "sueño lúcido". He tenido algunos, son fantásticos. Es una práctica que se cree que se puede llegar a ejercitar y dominar. A veces, yo misma, he llegado a creer que los controlo a mi antojo, desde el principio hasta el final. Por lo visto, esto no es del todo cierto, según los estudiosos del tema.


Bien sabido es que los sueños tienen fases: Fase R.E.M. - Fase de adormecimiento - Fase de sueño ligero - Fase de transición hacia el sueño profundo - Fase Sueño Delta. Después, pasados aproximadamente unos 20 min., el sueño lento se alterna con el sueño R.E.M.

Una media de tres años de nuestra vida, dicen que los pasamos soñando. ¿Cómo aprovechar todo ese tiempo? Se puede, se debe. Hay una función elaborativa en los sueños, un trabajo; una misión concreta. Algo de nuestro día a día que resolver, que indagar. Una batalla que librar paralela a nuestra realidad objetiva.

Desde la antigüedad, la humanidad ha intentado interpretar los sueños, usándolos como medio adivinatorio y premonitorio. Y lo cierto es que todavía siguen fascinándonos sus misterios a estas alturas de nuestra estudiosa percepción de casi todo. Hay algo en ellos que se nos escapa, que nos atrae y que buscamos consciente o insconscientemente cada noche tras cerrar los ojos. Ciencia, consciencia, subconsciencia... A saber cuánto más se entremezcla en nuestras grises y etéreas materias cuando nos abandonamos a caminar y cruzar las puertas de los horizontes más desconocidos de nosotros mismos.

jueves, 6 de marzo de 2008

migrando

Precioso flamenco en pleno vuelo migratorio.

Eres un ave audaz, tan libre como el viento que impulsa tu vuelo. Acostumbrada a migraciones en estaciones frías y cálidas; secas y húmedas. Previsora de tiempos angostos y espesas brumas. Tu sincera apariencia te muestra frágil, pero en verdad eres fuerte; de gran coraje, de admirable perseverancia. Consecuente y constante; siempre valiente ante cualquier adversidad venidera. Y así avanzas, suavizando el aire. Como si no fuera nada tu esfuerzo diario trazado en mi cielo, a veces nublado.

Es tu templanza la que me contagia sueños, la que de ensueño me envuelve; la que soñar me promete soñando en vuelo sereno. Sin prisas ni planes eternos, pero sin tiempo de pararse a esperar otro invierno.

Mucho debiera yo aprender de tus ténues formas; de tu sutil lenguaje, de tu encandilador planeo. Y es que mirarte es un viaje hacia algún lugar lejano de intactos atributos paradisíacos. Una aventura de ida para quedarse prendida tras el velo de tus caricias rosadas, para salpicharme de tus simpáticos chapoteos en cualquier charca que nos acogiera.

...Quién sabe si debiera también seguir tu estela, capaz sería yo de perder el norte y hacer además, que acarrearas con mi torpeza.

miércoles, 5 de marzo de 2008

el enfado del viento

Rosa de los vientos vista desde la Torre de Hércules en A Coruña, la cual
fue construida como faro de navegación por los romanos en el siglo II d.C.
(foto: Xavier Correa Corredoira)

Los "dioses del viento" deben andar molestos por algo. No dejan de agitarse y doblegarnos con sus azotes persistentes alocadamente enfurecidos.

Según la popular mitología griega de Anemoi, sería Bóreas el que ahora mismo andaría haciendo de las suyas por estos lares. Y aunque lejos queda de mi alcance algún conocimiento certero en meteorología moderna, pues afirmo que parece del norte la fuerza y frialdad de este viento que nos visita creándonos este fuerte dolor de cabeza, que acostumbra a venir acompañado, de cierta desestabilidad física y emocional inclasificable; molesta, insistente, persistente.

Qué misteriosa, y a la vez lógica, interacción de los fenómenos naturales en nuestras propias percepciones físicas y psicológicas. Insisto en que somos como una especie de espejos biológicos de nuestro entorno. Un planteamiento para hacernos pensar más en que nuestra propia salud vendrá a menudo precedida por estímulos externos naturales. Pensamientos para empezar a dar más importancia a eso de cuidar nuestro planeta azul, para que este se porte con nosotros también lo mejor posible.

martes, 4 de marzo de 2008

Eco's

No tener un motivo para escribir... nunca debiera ser excusa para no hacerlo. Van las palabras locas resonando en mi cabeza, como si estuviese vacía. Sería mejor expulsar cualquier cosa antes que dar riensa suelta a ese eco molesto y desaliñado.

Luz, fresco, nadie, loco, quieto, sólo, nube, día, árbol, sol, ténue, fugaz, vida, triste, seco, verde, mar, pasos, arena, rojo, tenaz, escuálido, sereno, constante, música, silencio... Palabras. Silencio.



Al maestro J.Drexler se le ocurrieron cosas más significativas acerca del "eco".

domingo, 2 de marzo de 2008

un largo y ancestral viaje

"Desde niña, siempre me fascinaron las mariposas:
Su dualidad y metamorfosis, sus migraciones, su belleza...
Su vuelo mágico titubeante, sus quebradizas y frágiles alas.
Ciertamente, parecen entes naturales portadores de sueños
que traen mensajes y augurios de fugacidad risueña
entre matices silvestres y perfumes de primavera"
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La mariposa es un animal fundamental en la mitología mesoamericana. Representaba el alma, pero también el movimiento y el fuego. Los dos primeros están relacionados, porque las mariposas eran un vehículo para que las almas alcanzaran el cielo, en el caso de los guerreros muertos en combate o sacrificados en los altares.

Nombres toponímicos mexicanos como el de Papaloapan ("Río de mariposas"), Papalotepec ("Cerro de las mariposas"), etc. Reflejan la importancia que tenía para ellos este insecto lepidóptero. A ciertas mariposas se las asociaba con la belleza, el amor y las flores. Otras constituían claramente malos presagios.

La Mariposa Monarca (Danaus Plexippus Linneo) es originaria del norte de los Estados Unidos. Proveniente de Norteamérica, llega a Zitácuaro, Ocampo y Angangueo, Municipios de Michoacán limítrofes con el Estado de México. La llegada de millones de mariposas ocurre a fines de octubre y su regreso a mediados de abril. La razón de su migración radica en que la maduración sexual solo será alcanzada con el calor primaveral, para lograrlo necesitan hibenar en un lugar donde la temperatura las mantenga aletargadas, para que una vez llegado el calor primaveral se reproduzca para poco después emprenda su regreso hacia el norte para concluir su ciclo de vida.

Su vida comienza en una planta llamada asclepia donde los huevecillos son depositados y al cabo de un período que dura entre 4 y 12 días, emerge una oruga, la cual se alimenta de las misma planta en la que nació. Durante su etapa de crecimiento, la oruga cambia de piel cinco veces, para la quinta vez la oruga, que ya está completamente desarrollada, se fija a una rama y teje a su alrededor un fino capullo de seda que durará cerca de 12 días, mientras la oruga va sufriendo una metamorfosis que la convertirá en una hermosa Mariposa Monarca. A principios de abril emprenderá el viaje al norte, cerrando el eterno ciclo de vida que volverá a comenzar el otoño siguiente.

http://www.umich.mx/

Últimos datos científicos

Recientemente, los científicos han conseguido desentrañar el misterio de la masiva y espectacular migración, que tiene una base biológica y está dirigida por un complejo mecanismo molecular en un pequeño conjunto de células en el cerebro de la mariposa. Se trata del funcionamiento en detalle del reloj circadiano -que mide el ritmo día / noche y dirige el ciclo sueño / actividad-, de la Mariposa Monarca. Utilizan una brújula solar compensada en el tiempo y datos de la luz del día como ayuda a la navegación. La compensación en el tiempo la proporciona el reloj circadiano, que permite a la mariposa corregir continuamente su dirección de vuelo para mantener un rumbo constante a pesar de que el Sol varíe de posición en el cielo.

El mecanismo de las mariposas es único entre los insectos estudiados hasta ahora y funciona de forma más parecida al de los mamíferos que al de otros insectos como la mosca. Se basa en una molécula que permite el acceso de la luz a las células que tienen el reloj circadiano, y en otra, nueva, que es la que mantiene el mecanismo de realimentación en forma de lazo. Esta última parece tener también un papel esencial de enlace entre el reloj y la brújula solar.

http://www.elpais.com/

sábado, 1 de marzo de 2008

cierta matemática

Diagrama de la trayectoria del sistema de Lorenz
para los valores r = 28, σ = 10, b = 8/3

Tarde tediosa en mi cabeza dolorida. Mientras, siento que hay tantas cosas por descubrir, que me aislo en mi mundo procurando tranquilidad con fármacos poco agresivos y seguramente, también poco eficaces.

Abro bien los ojos y mi salud se resiente aún más cuando el mundo se retuerce de dolor, siempre tan injustamente ajeno a los ojos del que mira desde lejos, que como ausente a los estímulos caóticos que se apresuran a invadirle, se cree a salvo. Pero las distancias no existen cuando se accede a la realidad rápida y gratuitamente, cuando se palpa la guerra sin sufrirla y sin hacerla. Cuando te sientes cómplice de la miseria humana, porque de nuevo, aún sin comprender; callas y asientas aunque desapruebes.

Poema folclórico británico acerca de la Teoría del Caos
"Por un clavo se perdió la herradura.
Por una herradura se perdió el caballo.
Por un caballo se perdió el jinete.
Por un jinete se perdió la batalla.
Por una batalla se perdió el reino"

Cierta compleja forma matemática nos aborda, nos domina... Es más, nos compone y nos estructura. Sin duda, está en nuestros genes, como en el primer poso de materia que ancestralmente nos concibió como parte del Universo. Algo de ida y vuelta, de quita y pon; de luz y sombra. Algo que nos aleja del pensamiento consecuente, de la causalidad como vientre gestante de los acontecimientos. Algo que acabará destruyéndonos, sin duda alguna.