jueves, 15 de enero de 2009

Roca

Como una roca, así de duros vienen los tiempos tras los relojes. Ni ellos mismos ofrecen dar garantía de su mercancía abstracta y perecedera. Segundos roídos por el infortunio de la desventura instantánea del instante medio quieto, ese que avanza una pizca y se paraliza otra.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Día destellado

Conjunción de miradas eternas, que llenas de vida se abrieron paso para encontrarse entre las luces de este día destellado de Mediterráneo luminoso. Sosiego de realidades palpables y gustosamente olfativas. Visiones celestiales que acapararon mis sentidos desperezados tras seguir tu andanza ténue pero firme, tu huella suave pero intensa... Estela tuya y también mía.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El vuelo de tu sonrisa

Y dejó el mundo de ser hermoso sin el vuelo de tu sonrisa rememorando mis anhelos.

viernes, 24 de octubre de 2008

Llueve de nuevo

Llueve de nuevo y cada gota es como un pensamiento inocuo huidizo de mi conciencia. Mis huellas húmedas y pasajeras dibujan sus perecederos trazos difusos avanzando por el suelo empapado e incierto. Mientras, callo y escucho el repicar de palabras nacientes de charcos negruzcos... Que aun oscuros como abismos, albergan dormida vida gestante entre fangos perpetuos y turbias aguas de estanque.

Llueve de nuevo, sobre mojado. Y se reciclan los lodos capturando el paisaje en leves segmentos de huecos fluviales... Donde me miro para buscar la evidencia de lo sabido y me asomo a mi reflejo de entre los barros cautivo.

jueves, 16 de octubre de 2008

Experimento cósmico

A veces me pregunto si soy el alocado experimento natural de un casual latigazo cósmico. Me miro en el espejo y veo la inquietante magna vulnerabilidad de una supernova joven formada por millones de partículas inestables. Canalizo mi energía cargada de electrones que degeneran su masa y se contraen una y otra vez, hasta conseguir que desista mi desambiguación nuclear. Me convierto en estrella estable momentánea y a merced de tu luminiscente nebulosa hambrienta, me dejo atrapar en su suculento campo gravitatorio repleto de tesoros estelares.

lunes, 13 de octubre de 2008

Translúcida

Hoy desperté translúcida. Sueños a medio hacer brotan a través de mis ojos húmedos y chispeantes. Asoman locos y exaltados, deseosos de andar por el mundo librando batallas sin guerra contra la adversidad muda del tiempo.

jueves, 9 de octubre de 2008

La extraña belleza

foto: "extraña belleza" - E.G.

Siempre adoré la extraña belleza. Donde nadie vio luz yo vi amanereces, lejanos destellos de brillos en la noche brumosa y espesa. Leves formas luminiscentes, mensajes de nadie pendientes de escucha en busca de una mirada azarosa que diera sentido al vacío viajero de su espacio-tiempo.

Y bajo el tórrido sol de mediodía, contemplaba poemas colgados de nítidas nubes blancas cargadas de frescas tormentas ruidosas y electrizantes, mensajeras de misterios ancestrales que, a golpe de estruendo fluorescente, ahondaban en mis más arcaicos miedos e inquietudes.

Anochecía y quedaba prendida del poniente caluroso embarcado en sofocante calima veraniega... Pensando la madrugada, con sus luceros aún despiertos, soñando trazar camino hacia donde mi alma intuyera buen destino, indagando bellos motivos en sosegante aprendizaje de universales e imperecederas enseñanzas.

miércoles, 8 de octubre de 2008

De nuevo, soledad

Soledad requerida, de nuevo tanto de ti aprendo... Cuántas horas me regalas en silencio cuando todo el mundo ignora nuestra idílica trama. Soledad desbordada, que te viertes sobre huecos llenos de esperanza y te escurres entre tiempo habitado de inquietudes quietas. Y me das más de mí cuando poco o nada me siento, cuando nadie me reclama ni escucha mi desaliento.

lunes, 6 de octubre de 2008

Necesidad callada

Qué curioso. Se me hace extraño volver a este rincón nostálgico repleto de pasiones. Este lugar abstracto, íntimo, rojo y sangrante. Esta expansión de mí misma que tanto aliento extra parece insuflarme de fuera hacia dentro... Me reclama de nuevo a pleno grito silencioso, entre sueños parlanchines que repican con rima ligera mi insomnio.

Se acostumbran las necesidades cuando se reprimen pero, aún si así redimen su pena, buscan salida en los cauces de la palabra para fluir quién sabe por qué torrentes paralelos a sus semejantes, recorriendo los valles de la conciencia que aún cuerda, nos visita entre brumas de indiferencia y necesidad callada.

viernes, 29 de agosto de 2008

Astroquímico desorden

Me siento abandonada a este abismo tan sólo roto por los días, luz necesaria en mañanas tardías de extraños despertares. Recordartorios en noches estrofadas de palabras en astroquímico desorden discontinuo que extraen de mi olvido... Abstractos pasajes entre retales de oscuridad engarzada en frases estacionales que, con la métrica imperfecta de tus supiros y alarde fogoso del beso repentino de tu huída, desalientan mi templanza y la sensatez que anhelo entre escondrijos de extasiado silencio, cuando mi boca sella la tuya articulando el verbo universal del lenguaje que comunica nuestros adentros.

domingo, 24 de agosto de 2008

Trabajo de cuerdos

foto: E.G.
Sé que debe ser tan sencillo como respirar: tomar aire y caminar. Lanzar un primer paso entre la curiosidad de lo novedoso y el júbilo de la esperanza. Lo desconocido no puede ser tan temible, seguro que es más que hermoso. Me deslumbraría, si fijamente lo indagara con mi atemorizada mirada llena de viejos prejuicios e indeseados temores salpicados de inexperiencia.

Tal vez esté queriendo pisar sobre mi propias huellas, cuidando no dejar rastro de mis errores. Pero como no es trabajo de cuerdos despistar la evidencia... Aquí me hallo, inmersa en esta espiral de indiferencia inducida a base de pensamientos enrevesados, afilados como puñales que se clavan en mi pecho y en la espalda de quienes me rodean intentando contemplar lo mejor de lo que de mí imaginaron.

martes, 5 de agosto de 2008

Las horas perdidas

Te busco con la avidez de un ave rapaz hambrienta y malherida. Sangrante en tu ausencia cada vez que tu figura se aleja entre las brumas de otra noche de huída solitaria. Mordiendo la oscuridad gestante de la distancia que nos separa en las horas perdidas de nuestra existencia. Vulnerable esencia, esparcida de nuevo sobre el frío suelo de mi morada, austera y callada tras tu falta inquietante de anhelo distante de esperanza.

jueves, 24 de julio de 2008

Estría de corteza

foto: E.G.

Si conocieras mis miedos me darías tus colores, mariposa. Me vestirías con ellos, para dar luz a mis horas y guiar mi paso lento por estas cimas ventosas.

Paso aquí mi tiempo eterno sorteando inmensidades, mientras espero el planeo del vuelo de tus verdades. Abre las alas, mi reina. Despega con tu destreza, que a mí me queda muy grande esta estría de corteza. Pues sólo de camuflaje pintó la naturaleza mi equipaje acorazado, duro para adversidades, pero perpetuo pesado.

Alentaré mi bagaje entre baches de torpeza, para encontar otra tarde tu posar de sutileza. Acude a mis aposentos de recóndita aspereza y luego vuela de nuevo, para elevar en tu vuelo, el halo de tu belleza.

domingo, 20 de julio de 2008

La callada pensante

Soy la callada pensante. Como loca divagante sobre mi paso intrigante en silencio desvalido. Enamorada del aire cuando a ti huele el paisaje, por este tibio paraje de partículas de estío...

Abro saciante el camino, como vía apaciguante de desdén en desvarío, para llegar a estos lares de recuerdo entumecido.

Y me elevo entre ansiedades, sin divisar mi aposento. Sólo yo sé lo que siento, si perezco en el intento de llegar donde tus manos me esperan en desaliento.

miércoles, 16 de julio de 2008

Refugio mágico

foto: L.M.

Regreso a mi refugio mágico de palabras, tal vez para encontrarte entre acentos de afecto enrevesado y nexos de amor inflamable. Hoguera insaciable de vida que arde y que conmovida, me hace arder.

Ausente del mundo y de sus mundanos trazos, redacto mi huída. Formulando sortilegios mudos, que en danzante melodía de hechizos blancos, se articulan e imitan tus formas sublimes de encanto. Rondando así estas estancias llenas mis espacios, vacíos como letargos. Y aún estando sin estar, más me das si más te extraño.

Recito mis ordenanzas y busco lo inexplorable. Tanto de ti mi voz tiene que te confundo tras el velo solitario de la tarde... En mi canto de esperanza, ese que arropan silenciosas las paredes pálidas por tu visita ausentada. Ese que narran en calma, como serenos vocablos, mis acurrucados labios. Estos mismos que sueñan dormir saciados... Aunque de ti sólo tengan este poso imaginado.

miércoles, 9 de julio de 2008

Rememoro

Rememoro mis andanzas de puntillas por tus cercos de ensueño. Caminante azarosa en los valles de tu templanza. Levitante yo, tras el verso suave de tu aliento risueño, que entre prados de tempestuosa calma, me eleva al infinito.

Y así me refresco... Con el recuerdo seguido de tu aroma en travesía, en la memoria callada del habla de tu silencio. Saciando con mi saliva la sed de tu dulce savia, relamiendo el sentimiento; parpadeo que mañana vendrá a despertarme en sueños, para mostrarme la vida tal y como la soñaba.

viernes, 4 de julio de 2008

Luz, silencio y miradas: "la estrella observada"

foto: "la estrella observada" - E.G.

Tumbada en el suelo de mi modesto salón vi una estrella que, por mi balcón, asomaba. Lucía parpadeante e inquieta, con cierta mueca solitaria. Entendí que eran mis ojos su búsqueda y me quedé a contemplarla, algo ausente. Como siempre, despistada.

Zas... diminuto destello. Captó su brillo mi adormilado desvelo, luminiscencia que a años luz de mi casa venía como si nada. Me pareció hermosa, sencillamente. Laboriosa gesta inminente. Una visión por la cual vivir aquel momento en silencio, tranquilamente; huída del mundo, inmersa en el suyo. Se adivinaba tan palpable, tan real, tan cercano... Sugerente.

Envuelta en su lenguaje de multicolor trazo, me quedé en aquel rincón del universo olvidado y durante minutos seguí su estela, sorteando la rotación terrestre, que imparable la alejaba de mi vista en la inmensidad del plano celeste.

Ni soles, ni cometas, ni luceros del alba. Yo observaré cada noche mi estrella añorada, "pequeña" nova desamparada en el espacio; que compartió conmigo luz, silencio y miradas en aquella noche extraña de la que nada esperaba.

miércoles, 2 de julio de 2008

Alimento de los días

Me siento alimento de los días, pasto de levedades que se ciernen sobre mí. Tentenpié noctámbulo para las horas hambrientas de versos y sueños lejanos, devoradoras de almas que se acercan a los débiles.

De repente, tanto nado en las aguas claras de la abundancia como me hundo en los más turbios lodos de la pobreza, áspera torpeza que ahoga mi aliento en este mediodía absurdo deshabitado de templanza.

Acabo dejando pasar esos instantes vulgares de largo, que de trago amargo estoy saciada. Y a bocanadas me abro paso, aunque algún precio devenga para mis bronquios cansados de tanto esfuerzo respirado entre los malos humos de la calle y esta falsa burbuja de ambiente reciclado.

lunes, 30 de junio de 2008

Florecillas amarillas

Foto: "florecillas amarillas" - E.G.

Me viene a traer la vida florecillas amarillas. A mi encuentro llegan en multitud apabullante, desplazándose en el suave viento de mañanas soleadas y tardes mansas de soledad desoladas. Vuelan con sus alas de frágiles pétalos y así, diminutas y quebradizas, se sostienen como luminiscentes almas de nadie que acuden a mi pelo en desliñada guirnalda para adornar el gesto ténue de mi improvisada sonrisa.

Y a golpe de molesto viento inadvertido... Un pensamiento escondido cada una me recuerda, pues es su planeo perfumado el que me refresca la esperanza ávida de vida que albergo en mis enjambres de quietud despierta y celeridad dormida.

jueves, 26 de junio de 2008

Silencio

Hoy soy silencio, adormilado y desentendido silencio. El que degustan los pobres provistos de proezas sin futuro. El que cantan los tristes en esperanzas mudas. Ese que hallan los cuerdos antes de enloquecer. Este que se adivina tras preguntas vanas, contestando sin articular gesto. Silencio que, derramado entre labios, aún sigue siendo silencio. Y se vierte en ti cielo abajo; recorriéndote, empapándote, inundándote... Mi cómplice sin habla.