viernes, 24 de octubre de 2008

Llueve de nuevo

Llueve de nuevo y cada gota es como un pensamiento inocuo huidizo de mi conciencia. Mis huellas húmedas y pasajeras dibujan sus perecederos trazos difusos avanzando por el suelo empapado e incierto. Mientras, callo y escucho el repicar de palabras nacientes de charcos negruzcos... Que aun oscuros como abismos, albergan dormida vida gestante entre fangos perpetuos y turbias aguas de estanque.

Llueve de nuevo, sobre mojado. Y se reciclan los lodos capturando el paisaje en leves segmentos de huecos fluviales... Donde me miro para buscar la evidencia de lo sabido y me asomo a mi reflejo de entre los barros cautivo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu caminar coninuará imperecedero por este planeta.

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Donde me miro para buscar la evidencia de lo sabido"

Siempre hay alg en nuestro interior, que nos hace vivir de forma diferente que el resto de los normales. Algunos lo llaman personalidad, yo digo que eso depende de los cojones que se le eche a la vida.
Saludos guapa!

loca_poetisa dijo...

A veces la línea que separa la cobardía de la valentía es muy fina. Igual esa línea... sea eso que llamamos decisión.

Gracias. Un beso.

zemogave dijo...

Ojalá pudiera yo reflejarme siempre que quisiera, aunque sobre turbias aguas se formara mi imagen.