miércoles, 18 de junio de 2008

Añorada bahía

Aunque hoy sea otro día de desconocido rumbo...

Tuve ayer el trazo mudo de la luna llena, abrazo eterno en el paseo cierto de la evidencia. Y la brisa del mar indagaba mi mundo, pequeño y frágil; inmenso y puro. En brazos de la ternura, comisura de mí misma; fuente de la cual beber y ser a la vez bebida.

Me lancé al abisbo leve de las caricias del aire, navegando entre oleaje, tan inminente y salvaje; de intensidad desmedida, deseada travesía desde el puerto, sin anclaje... A tu añorada bahía.

4 comentarios:

Pedro Luis Ibáñez Lérida. Sevilla. dijo...

Lame la espuma mis pies,
los envuelve de levedad,
en esta bahía abierta
a que derrames tu poesía.
Pongamos rumbo cierto,
la yola ríe entre las olas
y tu voz descansa
sobre mis silencios.

Un beso de vida.

Pedro luis Ibáñez Lérida.

loca_poetisa dijo...

Andan mis letras danzantes de alegría cada vez que las tuyas vienen a su encuentro...

Gracias. Besos.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Agua eterna de desolación. Agua eterna de vida. Arrullo perfecto y maravilloso.

ufff, mucha tela

loca_poetisa dijo...

Así es. Maravilloso arrulo del ser por el ser. El motivo por el cual perderse mar adentro, si hiciera falta.

Gracias, Antonio.