
Qué le faltará a mi alma ingrávida para venir a refugiarse en el recoveco de tus espacios mudos. Los nudos de mi insistencia se apresuran hacia tu rincón extraño y me empaño de mis miedos solitarios, a menudo.
entre la locura pasajera y la poesía anecdótica cotidiana

Qué le faltará a mi alma ingrávida para venir a refugiarse en el recoveco de tus espacios mudos. Los nudos de mi insistencia se apresuran hacia tu rincón extraño y me empaño de mis miedos solitarios, a menudo.
Foto de Locapoetisa
Foto de LocaPoetisaEs camino a medio andar en intranquilas noches de esperanzas quietas... O destino inesperado que revienta las andanzas del peregrino cansado y hacia el crepúsculo ansiado de reposo aletargado, desiste de su final renegante y anhelado.
Vuelvo a admirar la naturaleza en todo su explendor. Todo cobra sentido al aire libre, conectando con la tierra y su esencia. Pisando el legado de mis ancestros me siento viva, afortunada, natural. También con la responsabilidad de cuidar mi entorno, de vivirlo, de entenderlo.
Escucho el rumor leve del viento, el transitar silencioso de la fotosíntesis. El constante fluír de las aguas subterráneas, el asentar de las partículas húmedas de la tierra mojada.
Todo será por algo, digo yo. Si sin tener nada, siempre podemos tenerlo todo.
Quise conocer al hombre cierto, al ser humano que rompió con lo estrictamente estipulado. Al filósofo valiente que dio su vida por sus semejantes más débiles. Al que proclamó paz y amor en tiempos de odio y guerra; al que luchó por la igualdad en años de represión y pobreza. A ese hereje de "su iglesia", que tanto amó a la mujer que la reconoció como igual a sí mismo, haciéndola partícipe de su heróica gesta.
Qué triste que la memoria destruyera La Verdad de Tu Historia. Y qué triste, ver que tus actos sirvieron como engendro horrendo del desvarío mundano que se vistió de oro y sedas. Que hasta de jerarquías, dijeron algunos que, deben saber las creencias...
Y te vistieron de imagen y de icono de insistencia. Se apropiaron de tu nombre, de tu vida, de tus letras...
Ay, Loco Iluminado: ¡Quién supiera bien tu historia! Medio real, legendaria, evangélica o apócrifa... Qué más nos debiera dar, si lo que debe importar lo dejamos escapar al no saber escuchar la humanidad de tu lógica.
Foto: "Anochecer de Marisma" - Loca PoetisaAy, Marisma... Qué recuerdos me propinas en mi paseo ancestral, refrescas con tus aromas de siembra, mi corazón de humedal. Sigo viendo que tus sendas, aún quieren besar el mar: ¡Menuda gesta valiente! en esta odisea ardiente de moderno caminar.
Ay, Marisma... Que el tiempo no pasa en vano. De vanos y egoístas profanos llegaron a ser tus turbas. Y donde crecía vida, ellos plantaron columnas de viviendas no habitadas. Que barata se vende siempre esa tierra que nos ama.
Ay, Marisma... Que sigue abierta tu herida, sé que sangras embarrada entre largas avenidas. Y aún así, rebosas vida en cada brecha tardía y al anochecer se escuchan los ecos de tu agonía.
Niña bonita. Tengo tanto que aprender... Dame un tiempo todavía, porque aún siendo ya mujer, ante tanto merecer... Yo también me siento niña.
Fotomontaje: "cielo y mar" de Loca PoetisaSe suceden estaciones y yo... Yo sigo anclada en este estado de subconsciencia. Nace el sol y se pone, sin más afán que el de reiniciar su ciclo. Si esto es un principio, se atascó el mecanismo de la trascendencia. Por mal sentir, presiento que ya ni siento. Cicatrizó la herida del pensamiento y se quemó mi conciencia. Cenizas claman al cielo y al viento ser jaleadas, para convertirse en alas que se posen en mi cuerpo y sin voces, ni palabras.... Me hagan volar de nuevo.
Ignorada, falsa deidad impostora de sus propias creencias; soportando el peso del desprecio de los cuerdos y justos de corazón que juzgan costumbres paganas.
¿Ves? Aquí también pasa el tiempo en absurdo divagar y con mis pesares invertidos advertidos de indiferencia me lamento distante...
Foto "Crepúsculo" - Archivo oficial NASA
